- junio 16, 2023
- 2
- No Comments
¿Cómo puede la marca ahorrarte costos a futuro?
Si tienes una empresa o trabajas en el área de marketing o comunicación, seguramente conoces la dificultad que existe cada vez que se contrata a una nueva agencia o a un nuevo profesional para comunicar la marca.
Desde la curva de aprendizaje del equipo sobre tu proyecto, hasta la obtención de piezas finales satisfactorias que cumplan con el estándar solicitado, el proceso suele implicar tiempo, ajustes, correcciones y costos acumulados.
En el caso de los emprendimientos, esto se vuelve aún más evidente. Muchas veces se realizan inversiones que pueden resultar satisfactorias en el corto plazo, pero casi siempre son efímeras, ya que están enfocadas únicamente en la estética o en resolver un problema momentáneo —como una campaña o un material puntual— sin un entendimiento profundo de las necesidades reales de la compañía, su mercado y su proyección futura.
Siempre me gusta usar de ejemplo a las grandes marcas. Apelando a su extraordinaria comunicación, nadie llega a Coca-Cola a “inventar el hilo negro”. Se innova en la forma, el canal o el formato, pero el mensaje y personalidad de marca se mantienen consistentes.
Por eso no tienen que preocuparse por si les gusta el color de la campaña, si la nueva agencia propone un logo llamativo o por decidir cada vez el estilo y el tono de los materiales. Todo eso ya está definido. Porque tienen una base sólida: su marca.
Cuando esa base está bien construida, responde a los requerimientos estratégicos de la compañía y no solo a una valoración estética. Un rediseño, una evolución o un ajuste se vuelven procesos claros y eficientes: sabes hacia dónde vas, qué debe fortalecerse, qué debe cambiar y qué funciona.
De lo contrario, contratar a un diseñador, a un community manager o a un creador de contenido y permitir que la marca “gire” con cada cambio de personal es como entregar el timón de tu comunicación a cada marinero que sube en cada puerto. El resultado suele ser el mismo: tiempos muertos, retrocesos, reprocesos y, muchas veces, una doble inversión.
Si como capitán de tu empresa necesitas mayor claridad sobre qué elementos conforman y sostienen esa base estratégica, síguenos y conoce más sobre cómo una marca bien construida puede ayudarte no solo a crecer, sino a optimizar recursos y reducir costos a largo plazo.
Alejandro Miranda • Metaforma.
